Cómo elegir el curso de programación que le toca según su edad
Las cuatro rutas y las edades de entrada, explicadas sin tecnicismos, para que no le apuntes a algo que le quede grande o pequeño.
Por Equipo KiboAcademy
La pregunta que más nos hacen en la primera llamada es siempre la misma: «¿por dónde empieza?». Y la respuesta corta es que depende menos de la edad que de tres cosas: si lee con soltura, si maneja el ordenador y si ya ha programado algo alguna vez, aunque fuera en el colegio.
Antes de los 8 años: la lógica primero
De 5 a 7 años trabajamos la lógica sin necesidad de leer. Secuencias, repeticiones y decisiones, con actividades sobre tablero y con entornos por bloques muy guiados. Lo importante en esta edad no es el ordenador, es entender que las cosas pasan en un orden y que ese orden se puede cambiar.
A partir de los 7, la prioridad cambia: manejar el equipo. Teclado, ratón, carpetas y navegador. Puede sonar poco ambicioso, pero es lo que marca la diferencia dos años después: los niños que no saben organizar sus archivos pierden media clase buscando lo que hicieron la semana pasada.
De 8 a 13: bloques o razonamiento
Aquí se abren dos puertas y las dos son buenas.
- Programación Visual si le apetece hacer cosas ya: juegos, animaciones, proyectos que enseñar en casa. Programa de verdad, pero encajando bloques.
- Pensamiento Lógico-Matemático si le cuestan las mates o si es de los que se atascan en cuanto un problema no viene con la fórmula puesta. Es el curso menos «de ordenador» de todos y el que más se nota en las notas del colegio.
De 12 en adelante: el código escrito
A partir de los 12 ya tiene sentido escribir código. Python Start no exige experiencia previa: mucha gente entra aquí directamente sin haber tocado bloques nunca. Si viene de Programación Visual, el salto es cómodo porque los conceptos ya los tiene.
Los que llegan con base y quieren algo exigente pasan a Python Pro, a Unity si les tira el videojuego, o a Desarrollo Web Front-End si lo que quieren es publicar cosas que otros usen.
Si no lo tienes claro
Para eso está la clase de prueba. Es gratis, dura hora y media y el niño se sienta en el grupo real. Nosotros vemos por dónde anda y vosotros veis si le gusta. Si nos hemos equivocado de curso, se cambia de grupo sin coste.
